Las reglas
Dos jugadores alternan colocando piedras en las intersecciones de una cuadrícula de 15×15. Empiezan las negras. Gana quien forme primero una línea ininterrumpida de cinco piedras propias, en horizontal, vertical o diagonal. Las piedras no se mueven nunca ni se capturan.
Si el tablero se llena sin que nadie haga cinco, la partida es tablas. En la práctica casi nunca ocurre.
Por qué no es el tres en raya
El tablero es lo bastante grande como para que no puedas bloquear todas las amenazas, porque una sola piedra puede contribuir a cuatro líneas distintas a la vez. El juego consiste en crear dos amenazas y que el rival solo pueda responder a una.
El vocabulario imprescindible
- Dos: dos piedras en línea con espacio para crecer. Todavía no es una amenaza.
- Tres: tres en línea. Si los dos extremos están libres es un tres abierto y suele haber que responderlo de inmediato, porque a la jugada siguiente se convierte en cuatro abierto.
- Cuatro: cuatro en línea con un extremo libre. Amenaza cinco y hay que bloquearlo al instante.
- Cuatro abierto: cuatro en línea con ambos extremos libres. No se puede bloquear porque hay dos puntos ganadores. Crear uno significa ganar la partida.
Ese último punto resume todo el juego en una frase. Todo lo que haces apunta a construir un cuatro abierto o a impedirlo.
Cuenta los extremos
Antes de jugar, cuenta cuántos extremos libres tiene tu línea. Un tres con dos extremos abiertos es urgente. Un tres con un extremo tapado suele poder ignorarse.
Amenazas dobles
Si una sola piedra crea dos amenazas separadas — dos cuatros, o un cuatro y un tres abierto — el rival solo puede bloquear una. Así se gana casi cualquier partida, y por eso importan las piedras cercanas al centro: participan en más líneas, así que es más probable que creen amenazas superpuestas.
Atacar y defender a la vez
Las mejores jugadas hacen las dos cosas. Una piedra que bloquea el tres del rival mientras alarga tu propio dos vale por dos jugadas. Cuando dudes entre dos puntos candidatos, prefiere el que aparece tanto en tus líneas como en las suyas.
La ventaja de salir primero
El gomoku libre está demostrado que lo ganan las negras con juego perfecto. Los reglamentos de torneo añaden restricciones — prohibir ciertas formaciones a las negras, o permitir intercambiar colores tras la apertura — para reequilibrarlo. Este juego usa reglas libres sin restricciones, así que las negras sí tienen ventaja; si quieres una partida más dura, elige blancas.
Jugar aquí
- Haz clic o toca cualquier intersección vacía para colocar una piedra.
- La última piedra jugada se marca con un punto para que puedas seguir la secuencia.
- Deshacer retrocede también la respuesta del ordenador, no solo tu jugada.
- La dificultad cambia la profundidad con la que busca el rival: en principiante apenas mira adelante y en fuerte lee varias jugadas de amenazas.
- El modo de dos jugadores desactiva el ordenador para jugar en un mismo dispositivo.
Tu primera partida
- Juega cerca del centro. Las piedras de ahí están en más líneas.
- Construye doses y treses que apunten en direcciones distintas.
- Bloquea todo tres abierto de inmediato salvo que tengas un cuatro propio.
- Busca una jugada que cree dos amenazas a la vez: esa es la victoria.